
Industria Cartonera y Banacont, del empresario Álvaro Noboa, reanudaron sus puertas con pérdidas calculadas en los $4 millones, por los siste días de paralización de sus actividades.
El pasado lunes Bananera Continental e Industria Cartonera Ecuatoriana, de propiedad de Noboa, fueron obligadas a cerrar sus puertas por el SRI, según ese organismo, por no haber presentado sus declaraciones sobre el Impuesto a la Renta.
Solo Industria Cartonera, administrada por Leonardo Noboa, dejó de producir 600 mil cajas durante la semana de cierre. Mientras que la bananera habría dejado de exportar 200 mil cajas.
Banacont es la principal exportadora de banano del Grupo, cada semana embarca más de 500 mil cajas. Según la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador, en marzo pasado se vendieron 27,9 millones de cajas al exterior, especialmente a la Uniòn Europea y los Estados Unidas, de las cuales 2,1 millones eran de Banacont. El perjuicio, según el asesor legal de la empresa, Douglas Romero, no es solo para las empresas, sino también para el fisco, por los impuestos que se dejan de pagar.
Álvaro Noboa inspeccionó personalmente la reapertura de la Industria Cartonera, a donde llegó pasadas las 14:00.
Noboa saludó a sus colaboradores y recorrió la fábrica.
Posteriormente, ante los medios de comunicación agradeció e incentivó el trabajo y aclaró que tanto Industria Cartonera y Banacont están al día con sus pagos en el SRI y cumplen con los derechos laborales de sus empleados. Y destacó que cumple un programa empresarial exitoso.
"Tiene que acabarse esta persecución política", dijo el ex candidato presidencial y dirigente del Prian, en referencia a las clausuras a las que han sido sometidas sus empresas desde que Rafael Correa llegó a la presidencia en 2007. (NMCH)
No es la primera vez
Banacont empezó sus operaciones el año pasado, luego de que el SRI clausurara la Bananera Noboa por un litigio tributario donde exige el pago de más de $80 millones por concepto de Impuesto a la Renta. Molinera, El Café, Molinos Poultier son otras de las empresas del Grupo que están bajo la lupa del organismo tributario. La última clausura fue la cuarta que enfrentaban empresas vinculadas a ese grupo corporativo desde 2007. El SRI ha negado que se trate de una persecución política.