Alvaro Noboa, también por razones políticas fue acusado de propiciar el trabajo infantil en sus haciendas bananeras, lo que no se ajusta a la verdad ya que el trabajo de menores en el área agrícola en general formaba parte desde hace muchos años de la cultura de la gente de campo, no solo que pedía sino que exigía a sus hijos, que en el período vacacional realicen alguna labor agrícola para completar la canasta familiar o en el caso de aquellos menores cuyos padres los obligaban a trabajar para evitar que el ocio los conduzca por el camino de la delincuencia.
Hay que destacar que el trabajo que desempeñaban los menores y que obedecía a una necesidad social y familiar siempre fue el adecuado a su edad y gozaba de las garantías y condiciones contempladas en las leyes laborales y sociales.
Desde que en el país tomó impulso la erradicación del trabajo infantil en las empresas agrícolas, la Corporación Noboa fue tomando los correctivos del caso, de manera que desde hace muchos años, no existe el trabajo infantil, ni siquiera de menores de 15 a 18 años que la ley lo permite, por estar expuestos a permanentes ataques políticos, que tergiversan la verdad.
La erradicación del trabajo infantil en las empresas agrícolas de la Corporación Noboa está certificado por los organismos nacionales e internacionales que velan por los derechos de la niñez y la adolescencia.