| MEXICO
D.F.- Desde el 22 al 25 de mayo se realizó la primera
cumbre de padres e hijos de los mayores empresarios latinoamericanos.
Carlos Slim, presidente del Grupo Carso y Telmex, uno de los
25 hombres más ricos del mundo, fue el anfitrión
de la cita que se realizó en Ciudad de México.
El
objetivo de la reunión fue analizar el insustituible
papel que tienen las empresas nacionales en el presente
y el futuro de los países de la región.
El
cónclave no fue para tratar sus negocios, sino temas
sociales importantes en la región, los que fueron
abordados en intensas conferencias desde la noche del jueves
22 hasta el sábado 25 de mayo, como: pobreza, desarrollo
sostenible, papel social de los empresarios y globalización.
Alvin Tofler, el guni de los negocios, fue el conferencista
central.
La
apertura del evento fue con una curiosa charla sobre arqueología
a cargo del experto mexicano Eduardo Matos y en la que intervino
varias veces Slim, quien lleva varios años interesado
en temas arqueológicos, al igual que la mayoría
de los billonaríos presentes en la cumbre de Ciudad
de México.
Hasta
hace poco era difícil juntar a más de dos
de estos personajes. Pero, para ese día, ellos hicieron
tiempo en sus ocupadas agendas para acudir a lo que los
analistas llamaron "la primera cumbre de empresarios
latinoamericanos en la historia de LA".
El
empresario Alvaro Noboa, actuó como moderador en
la conferencia "Participación social del empresario"
y como panelista en "Los grandes proyectos de infraestructura
de América Latina".
Uno
de los objetivos del evento de Padres e Hijos fue que los
descendientes de los empresarios se conocieran personalmente
al igual que sus padres de forma que la nueva generación
de empresarios comience a interelacionarse para que los
planes de integración y negocios perduren en el tiempo
de generación en generación.
El
empresario ecuatoriano viajó en compañía
de su esposa; Annabella Azín, de su hijo Daniel y
de sus sobrinos Luis, Antonio y Leonardo. Daniel Noboa,
de 15 años, en la rueda de prensa que brindaron los
Noboa, dijo:
He
tenido la oportunidad de relacionarme con jóvenes
de países hermanos, de compartir sus proyectos de
escuchar sus opiniones con respecto al presente y sobre
todo del futuro".
Declaraciones
como éstas fueron muy bien recibidas. "Lo que
me impresioné fue oir a las nuevas generaciones hablar
sobre el mañana de nuestros paises... Ellos saben
que su futuro y el de nuestras empresas dependen de lo que
pase en nuestros países, de que se estabilicen y
crezcan económica y socialmente": Julio Mario
Santo Domingo, Grupo Bayana, Colombia.
Para
el analista de la revista colombiana Cambio, Enrique Hidalgo:
"Lo de las nuevas generaciones confirma que todo esto
implica una visión de largo plazo, que no es coyuntural".
Y
para el presente hay mejores noticias.
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