Estimados
Señoras y Señores:
El
mayor homenaje que se le puede hacer a Luis Noboa Naranjo, el
mayor monumento que se ha hecho de él; es verdaderamente
su obra industrial, comercial, agrícola y financiera
que él fundó hace más de 50 años
atrás, y que hoy en día lo ha sobrevivido.
El
mayor homenaje que yo como hijo le puedo hacer a mi padre, es
el continuar esta obra; porque mi trabajo y mi dedicación
en ella es un reflejo del gran amor que le tuve a mi padre en
vida, y que hoy le tengo ya muerto.
Luis
A. Noboa Naranjo, fue de largo el empresario que más
sobresalió hasta su muerte en la historia del Ecuador.
Su padre, Luis Adolfo Noboa, de profesión dentista, su
madre, doña Zoila Naranjo, de Ambato. Mi abuela Zoila
queda viuda cuando mi padre tenía a penas 4 años
de edad. Eso hizo que mi padre a los 13 años de edad
se vea en la necesidad de estudiar y trabajar al mismo tiempo,
para ayudar a su familia.
A
través de los años se convirtió en el empresario
modelo de nuestro país, fundó empresas como Exportadora
Bananera Noboa, Industrial Molinera, Ultramares, El Café,
Industria cartonera Ecuatoriana, Compañía de Seguros
Cóndor, Corasa, Molinos Poultier y muchas otras en el
Ecuador y en el mundo entero; estas empresas son un gran reflejo
de su genialidad, dan empleo y generan producción que
se consume en el Ecuador y en el mundo entero.
Luis
A. Noboa Naranjo creía que en la vida lo más importante
luego de dios, era el trabajo. Su filosofía su filosofía
se la podía resumir como una filosofía de trabajo.
A mí me enseñó lo importante que era trabajar,
trabajar y trabajar. Me enseñó a usar mis recursos
personales e intelectuales, usar mi imaginación y ser
disciplinado en mi vida.
El
también nos dio a mí, y a todos los ecuatorianos,
lecciones de honestidad, lecciones de disciplina, lecciones
de ser ahorrativos, y de sólo gastar en lo necesario
y nunca botar la plata. Esas lecciones las he seguido yo aprendí
mucho de él, junto a él, durante toda mi niñez,
y de adulto, cuando conversábamos.
Trabajé
lamentablemente muy poco tiempo con él, lo disfruté
y también aprendí mucho junto a él.
Su
vida fue una vida muy fructífera; tuvo 6 hijos y muchos
nietos, y generó la mayor cantidad de puestos de trabajo
que en su época se podía generar.
Hoy, he resuelto fundar un homenaje a él, este museo
que lleva su nombre: “Luis A. Noboa Naranjo”, para
que las juventudes aprendan de él, leyendo sobre su vida,
viendo como el trabajaba. Observando el arte ecuatoriano y del
mundo entero. He fundado este museo con las obras que el mismo
escogió en su mayoría durante su vida. Obras importantes
de amigos suyos como Rendón, y de otros pintores ecuatorianos.
Pienso que hoy en día este museo, está compuesto
por las obras compuesto por las obras de los más importantes
pintores contemporáneos ecuatorianos.
Siendo
así otra obra Luis A. Noboa Naranjo; que se une a su
gran legado de producción, su gran legado de sabiduría
y que espero contribuya a la juventud y al mundo entero.
Muchas
Gracias